Caso López: indagarán al policía en cuya casa se halló el auto que habrían usado los secuestradores




Se trata del médico policial retirado Carlos Osvaldo Falcone, quien días antes de que desapareciera el testigo clave en el juicio a Miguel Etchecolatz, en septiembre de 2006, visitó al represor en el penal de Marcos Paz. Un testigo de identidad reservada identificó al VW Gol azul hallado en su domicilio como el empleado para el secuestro.

Carlos Osvaldo Falcone, de 66 años, días antes de que desapareciera el albañil, en septiembre de 2006, visitó al represor Miguel Etchecolatz en el penal de Marcos Paz en al menos dos oportunidades, según constataron los investigadores.

Falcone, quien pasó a retiro en octubre de 2005, figura también en la agenda que se le secuestró a Etchecolatz tras la desaparición del testigo clave del juicio en su contra.

Además,
Etchecolatz había pedido autorización para que se permita al médico visitarlo en la cárcel.

Falcone "será indagado mañana por el fiscal federal de La Plata Marcelo Molina en relación al automóvil Volkswagen Gol color azul metalizado, sin patente y oxidado, secuestrado el 13 de enero de 2009 en su casa de Mar del Plata", indicó una fuente judicial.


Desde hace un año un testigo de identidad reservada atribuyó a Falcone haber utilizado su automóvil particular para secuestrar a López. Por estos dichos, el 13 de enero de 2009 la Justicia realizó un allanamiento en la vivienda del médico, cerca del faro de Mar del Plata. Allí  se encontró un Volkswagen Gol azul, desmantelado, con la carrocería oxidada, sin patente, sin faros, ni ruedas. El procedimiento había sido ordenado por el secretario Martín Nogueira, cuando la causa era investigada por el juez Arnaldo Corazza. Después, ambos -por diferentes motivos- se desafectaron de la investigación
La misma fuente recordó que "un testigo de identidad reservada declaró en la causa que en ese automóvil habría sido secuestrado el albañil Jorge Julio López el 18 de septiembre de 2006, cuando salió de su casa en Los Hornos para ir a presenciar las audiencias de alegato del juicio que se seguía contra Etchecolatz".

López, un albañil de 76 años, fue un testigo clave en el juicio que se siguió a Etchecolatz y que terminó con su condena a reclusión perpetua por el delito de genocidio.

El 18 de septiembre por la mañana salió de su casa en la localidad platense de Los Hornos para dirigirse al palacio municipal local, donde se realizaba el debate, pero nunca llegó.